ASOCAMA. Al igual que no todos vestimos igual, ni tenemos el mismo coche, ni llevamos el mismo estilo de zapatos, ¿cómo íbamos a ser iguales en algo tan particular como es el descanso? Siendo así, desde la Asociación Española de la Cama (ASOCAMA) se defiende que un mismo colchón no vale para todo el mundo.
Hay tantos colchones como necesidades de descanso. No todos tenemos la misma complexión, ni necesitamos el mismo soporte, ni tenemos los mismos gustos al dormir. Y esto, unido a otras cuestiones menos subjetivas como un presupuesto, unos tiempos de entrega o una disponibilidad de medidas, hace que cada uno necesitemos un descanso diferente. Y no es solo una cuestión de gustos personales, sino también y, sobre todo, de complexión. Una persona que supere los 90 kilos de peso en ningún caso podrá requerir el mismo equipo de descanso que una persona que pese 55 kilos o sea de menor constitución.
Incluso es bastante habitual, encontrarse con casos en los que, en un mismo colchón, duermen 2 personas con gustos y necesidades de descanso completamente distintas. Es para ellos, para los que ya existen en el mercado alternativas en el que puedan elegir distintos tipos de confort en un mismo colchón.
Si las marcas especializadas cuentan con un amplio portfolio de producto es precisamente para cubrir esa necesidad de tener el modelo de colchón adecuado para cada uno de sus potenciales clientes. Para asegurar que, cuando un cliente entre en la tienda o se ponga en contacto con la marca, se pueda cubrir las expectativas de descanso de ese cliente con uno u otro modelo.
Y es que un colchón dura mucho. Dura, de media, unos 8 o 10 años y es una compra lo suficientemente importante como para meditar bien la decisión, pensar en las necesidades de cada uno y dejarse asesorar por marcas y equipos de venta especializados que puedan garantizarnos la correcta decisión en la compra de un producto en el que vamos a pasarnos un tercio de nuestra vida.
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